Posts tagged ‘religion’

August 16, 2017

Oración por convenio

Aquí se encuentran unas traducciones deprisa y no oficiales de unos documentos del sitio web de Denver Snuffer. Tratan de una nueva versión de las escrituras por un grupo que espera recibir, con otros de creencias similares, un convenio con Dios en una conferencia en Septiembre de este año, 2017. Por lo menos, da una vista a cosas interesantes que están pasando en el mormonismo hoy en día…

Oracion-por-Convenio

Respuesta-Convenio

Si alguien desea preparar una mejor traducción, puedo proveer versiones editables de los documentos. (Pero no siempre veo todos mis email, pues si no contesto dentro de 48 horas, mándamelo otra vez.)

February 22, 2017

La visión de Lehi

Nefi, en el principio de su relato, cuenta que “llegaron muchos profetas … profetizando al pueblo que se arrepintiera, o la gran ciudad de Jerusalén sería destruida”(1 Nefi 1:4). Dice que “por tanto”, o sea, por haber escuchado los profetas, “mientras iba por su camino, mi padre Lehi oró al Señor, sí, con todo su corazón, a favor de su pueblo” (1 Nefi 1:5). Lehi, entonces, recibió un mensaje y lo creyó al grado que acudió al Señor y ejerció la caridad. Lehi no parece haber sido una persona con autoridad eclesiástica, ni tampoco uno de los profetas que andaban proclamando el arrepentimiento en aquel momento. Era una persona normal, sin posición en la iglesia. No obstante, el resultado de su fe fue impresionante y cambió su vida.

Y occurió que mientras estaba orando al Señor, apareció ante él, sobre una roca, un pilar de fuego; y fue mucho lo que vio y oyó; y se estremeció y tembló extremadamente por las cosas que vio y oyó. Y sucedió que volvió a su casa en Jerusalén, y se echó sobre su lecho, dominado por el Espíritu y por las cosas que había visto. (1 Nefi 1:6-7).

Tuvo una visión “mientras estaba orando.” No había terminado y el Señor ya vino con una respuesta, con “un pilar de fuego”, o, en otras palabras, una columna de luz. Vio cosas que le preocuparon, y llegó a casa y, agotado por la experiencia, pero lleno del Espíritu, se acostó pensando en lo que había visto. Entonces tuvo otra visión — o, lo que es más probable, se le repitió la visión que había visto, como pasó a José Smith con el ángel que le informó sobre el Libro de Mormón. Entonces, debes considerar que en el sexto versículo hay una gran visión que una persona normal y hasta aquel momento sin gran importancia en el mundo recibió. En el octavo versículo, explica que esa persona normal vio a Dios mismo:

Y dominado de esta manera por el Espíritu, fue arrebatado en una visión, en la que vio abrirse los cielos, y creyó ver a Dios sentado en su trono, rodeado de innumerables concursos de ángeles, en actitud de estar cantando y alabando a su Dios. (1 Nefi 1:8).

Si puede pasar a una persona cualquiera, te puede pasar también a ti. Eso es el mensaje grabado en la vida de José Smith. Eso es el mensaje del Libro de Mormón, ahí desde su primer capítulo. Jeremías el profeta vivía en aquellos días, pero Dios no pensó que dar autoridad a otro quitaría la autoridad del primero. No hay indicación que los profetas antigüos eran celosos con sus revelaciones; mas bien, querían que todos fueran profetas y poseyeran la misma autoridad de compartir lo que hayan recibido. Por ejemplo:

Y habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban estos entre los inscritos, pero no habían ido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento. Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés desde su juventud, y dijo: Señor mío Moisés, impídeselo. Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? ¡Ojalá que todos los del pueblo de Jehová fuesen profetas, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos! (Números 11:26-29).

El Señor no le quitaba nada a Jeremías cuando dio otra dispensación a Lehi. No es una competencia en que uno se arroga para si la autoridad de ejercer dominio sobre los demás en virtud de su posesión del sacerdocio. Él que desea excluir a los demás, ya ha perdido su sacerdocio (véase Doctrina y Convenios 121:34-37). A todos se les concede la oportunidad de recibir directamente del Señor, y el que se interpone como intermediario es anticristo. Jesús dijo de tales: “¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley!, porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.” Ten cuidado de los que afirman tener “llaves” que les permite interponerse entre tú y Dios para que no puedas formar una relación con el Señor sin ellos. Tales personas no entran a “la ciencia” — el conocimiento de Dios — y te impedirán, pero solamente si dejas que lo hagan.

Entonces, regresamos con Lehi:

Y sucedió que vio a Uno que descendía del cielo, y vio que su resplandor era mayor que el del sol al mediodía. Y vio también que lo seguían otros doce, cuyo brillo excedía al de las estrellas del firmamento. Y descendieron y avanzaron por la faz de la tierra; y el primero llegó hasta donde estaba mi padre, y le dio un libro y le mandó que lo leyera. (1 Nefi 1:9-11).

Hay muchísimo en estos versículos. Nefi estaba escribiendo sobre planchas de metal, y tenía recursos limitados. Por lo tanto, puso tanta información en la mínima cantidad de palabras posible. Pero Uno, cuyo resplandor era mayor que el sol, descendía con otros doce, y andaban en la tierra. Eso sugiere que Lehi vio en su visión la vida mortal de Jesucristo y sus apóstoles. Por lo tanto, después “dio testimonio de que las cosas que había visto y oído … manifestaban claramente la venida de un Mesías y también la redención del mundo” (1 Nefi 1:19).

Tú también puedes tener estas experiencias. Por eso están escritas en las escrituras. Seguiremos viendo más adelante los detalles de como podemos seguir el mismo camino y obtener las mismas bendiciones, incluyendo una visita con el Señor, como se nos promete en Doctrina y Convenios 93:1. No hagas caso a las personas que te dirán que aquellas bendiciones son reservadas para líderes religiosos. Son para ti. Ten fe, acércate al Señor, y recibe lo que te ofrece.

October 23, 2016

El Segundo Consolador

Existe ya una traducción al español de un libro que ha augurado uno de los movimientos más interesantes en el mormonismo contemporáneo. Una traducción del anuncio (que fue emitido en inglés) sigue:

Una traducción al español de The Second Comforter: Conversing With the Lord Through the Veil ya está disponible impresa y debe estar disponible en Kindle la semana venidera.

El título en español es El Segundo Consolador: Conversando con El Senor a traves del Velo

Este es el mismo libro deThe Second Comforter, traducido al español por un comité voluntario. La materia en este libro fue doctrina/enseñanza SUD aceptada cuando originalmente escrita. Desde aquel tiempo la enseñanza ha sido denunciada por la Iglesia SUD, y por tanto es importante como punto de contraste entre lo que fue enseñado durante más que un siglo y medio por la Iglesia SUD, y lo que han abandonado rápidamente apenas en la última década.

Si conoces algunos lectores de habla hispana a quienes les interesaría esta enseñanza importante, puede que querrán leer este volumen. Aunque la institución las ha quitado de su cuerpo de enseñanzas, este libro enseña verdades sobre el Evangelio de Cristo.

Si uno lee y cree las enseñanzas en el libro, puede tener consecuencias en cuanto a su membresía en la Iglesia SUD. Otro blog interesante describe una excomulgación resultando en parte por creencia en las enseñanzas que se encuentran en el libro.

A la hora de recibir la noticia de mi excomunion, despues de haber estado el consejo deliberando la decision, mi presidente me dijo lo siguiente (despues de haber dicho yo, que estaba dispuesto a reconsiderar cualquiera de mis ideas que pudieran ser rebatidas por medio de las escrituras, que si alguien me mostraba por medio de las escrituras que estaba en error, reconsideraria esa creencia):

“No queremos que te vayas hoy de aqui pensando que has ganado. Los argumentos que has presentado hoy son muy debiles y cualquiera de los miembros de este consejo podria haberlos rebatido facilmete por medio de las escrituras. Sin embargo, esa no es la cuestion. La cuestion es que que no sostienes a Thomas S. Monson como profeta, vidente, y revelador, y sigues las enseñanzas de Denver Snuffer”.

Cuando yo era joven, todavía se escuchaba en las reuniones de la Iglesia (por lo menos en el mundo de habla inglés) sobre el Segundo Consolador, el hacer firme nuestra vocación y elección, y principios similares que José Smith había enseñado. Hoy se escuchan mayormente fuera de la Iglesia, entre gente que todavía cree en la restauración, pero desea practicar el mormonismo fuera del contexto y control de la institución. Si quieres saber más sobre estas enseñanzas, el libro te puede ofrecer cosas maravillosas. Pero puede que el Señor exija el sacrificio de todas las cosas, incluyendo tu membresía en la Iglesia que amas, si quieres venir a él.

October 12, 2016

A conspiracy to suppress the Lectures on Faith?

Denver Snuffer published an interesting note on his website yesterday. (Those not familiar with Denver Snuffer should read on through the next paragraph before clicking on the link.) In his note, he suggests that the LDS Church Historian’s Office “hopes to undermine confidence in [the] Lectures on Faith and bolster the inappropriate administrative decision to delete them from LDS scripture. . . .” I would like to take a somewhat different perspective on the issue.

Some background information about the note’s author is appropriate here. From whatever perspective you take, Denver Snuffer is one of the most interesting figures in modern Mormonism. He is a former member of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints. His testimony, speeches, and writings have been the impetus for a movement1 within Mormonism which carries the potential to upset the established understandings of roles of different groups — e.g., member vs. nonmember — within the Mormon community. In particular, Denver Snuffer and those who share his point of view are critical of the LDS Church’s2 narrative of its history, but, unlike the expected “apostate” or “anti-Mormon,” they believe in the restoration of the gospel through Joseph Smith. A lot of Denver Snuffer’s writings and speeches are available on his website, along with links to purchase his books, but all of that is to be avoided if you are uncomfortable with materials that challenge the Church’s narrative about its history.

In his brief article, Denver Snuffer noted that the first lecture from the Lectures on Faith was placed in the appendix of The Joseph Smith Papers, Documents, Volume 4. (The Joseph Smith Papers is a series of publications by the LDS Church Historian’s Office with the goal of publishing complete transcripts of all documents related to Joseph Smith.) He cited the reasons given by the Historian’s Office, namely, that Joseph’s role in the production of the lectures is not certain. Brother Snuffer goes on to mention that this treatment is inconsistent with the treatment of various documents in The Joseph Smith Papers, Administrative Records: Council of Fifty, Minutes, March 1844-January 1846. Specifically, the latter volume places minutes of meetings that took place after Joseph Smith’s death, and therefore are not directly related to Joseph Smith, in chronological order instead of relegating them to the appendix.

Brother Snuffer concludes:

“The disparate treatment forces the conclusion that by relegating Lecture First to an appendix and questioning the authorship, the Historian’s Office hopes to undermine confidence in Lectures on Faith and bolster the inappropriate administrative decision to delete them from LDS scripture in 1921 without approval by the body of the church. Likewise, by putting into the JS Papers project, meetings held after Joseph’s death which were presided over by Brigham Young, the Historian’s Office wishes to convey the impression of continuity and trustworthiness in the LDS institution following Joseph’s death. They want to convey the impression it was “business as usual” and nothing changed.

I don’t believe Denver Snuffer’s conclusion is necessary (that is, I disagree that the inconsistency “forces the conclusion” made by Brother Snuffer). I think that the Church Historian’s Office really suspects that the provenance of the Lectures on Faith is uncertain, and their treatment of it reflects, rather than promotes, their view. This distinction is admittedly subtle, but I consider it important because it avoids attributing a bad motive where such a motive may not exist. I don’t think the different treatment of the Council of Fifty minutes necessarily shows that bad motive; I doubt they were particularly concerned about a potential inconsistency between the two, and thought it more natural that the particular volume dealing with the minutes would go somewhat beyond the scope of the original Joseph Smith Papers project. It’s almost certain that the Church Historian’s Office subscribes to a belief in the “continuity and trustworthiness in the LDS institution following Joseph’s death.” The belief undoubtedly affected the presentation in the volume of Council of Fifty minutes. Nevertheless, to conclude that they “wished to convey the impression” goes a little too far for my comfort.

On the other hand, the Church Historian’s Office is part of the LDS Church, and no rational person would deny that the LDS Church has an agenda. It is, after all, a missionary church. I can see how Brother Snuffer or others could easily come to the conclusion that a motive to favor the Church’s narrative was behind the organization of the books’ presentation. Denver does have greater experience and insight into motives of LDS Church officials than I do, so the reader is welcome to count that against my credibility and in favor of his. On the other hand, the idea that the Church is consciously and purposely arranging the texts in order to convey a specific impression, without further supporting facts, is just too conspiratorial for me.3 If they wanted to preserve the traditional narrative intact and unsullied, it seems like not publishing the Joseph Smith Papers and continuing the branding of less-friendly historians as “anti-Mormon” would have been a more effective strategy.

This doesn’t leave out the possibility that in making the arrangements, the Church Historian’s Office was influenced by beings — false spirits are a thing in Mormon theology, after all — with the aforementioned motives. However, such things are far beyond my expertise to comment on, and I think to assume Brother Snuffer was suggesting such a thing in his comments would be to read more into what he has written than is there.

I appreciate Denver Snuffer’s insights, even when — as in this case — I’m not fully persuaded to adopt his viewpoints. I would encourage those who are comfortable doing so to review for themselves those things that he has written and determine whether or not they should be believed.

Notes

1. I use the word “movement” here deliberately. Others might say “schism,” but I see this as more analogous to a new activity springing out from an established religious tradition, which was referred to as a movement in the Book of Mormon in Alma 18:32. Unfortunately, the prevalence of far too delicate souls in the LDS community forces me to state what should be obvious: My use of the reference is not intended to extend the analogy beyond what I wrote. In particular, I’m not comparing the LDS Church to any particular aspect of King Noah beyond the fact that an established religious tradition existed in relation to him!

2. In order to preempt complaints, I note that I freely reject here and elsewhere the guidelines in the LDS Church’s style guide that I think sacrifice correctness or clarity in order to push a certain image onto the public.

3. Creepy actions like the Elder Poelman talk revisions and the formation of the Strengthening the Church Members Committee notwithstanding.